Bitácora de una mujer.

Querido diario:

Hoy era el primer día de vacaciones y hemos tenido un susto grande en carretera.

Nos ha caído una tromba de agua y granizo con rachas de viento. No sé veía absolutamente nada, ni el cielo, sólo una manta de agua impenetrable. 
Pero mis niños, con sorprendente calma, comenzaron a rezar en voz alta y dentro del auto había paz, mientras afuera la naturaleza nos sacudía.

No nos ha pasado nada de nada, pero nos ha pasado algo grande. No habíamos invitado al rezo en momentos así, y ésta vez lo hemos hecho todos al tiempo.
Un sólo Corazón, un Sólo Espíritu, una sola Fe, Una familia, una Unidad.

Gracias Dios por mi familia!

#Completas

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar